Hace mucho frío en las aceras, pero ella, aún así sostiene un cigarro en la mano, en la puerta de la oficina. Ninguna mañana pierde la sonrisa. Parece que se vista con ella antes de salir de casa. Que sea eso lo más importante. El maquillaje que mejor le sienta a sus labios. El humo sale de su boca despacio. Como si no quisiera separarse de su aliento.
Ya conozco ese momento. Lo he visto muchas veces. Ahora ella compartirá el poco calor que le queda en su cuerpo con el mismo chico, compañero de rutinas y papeles, que cada mañana se le acerca. Enamorado. Increiblemente enamorado de ella. Como cada mañana. Él encenderá otro cigarro. Y ella dejará su colilla caer al suelo para pisarla luego con uno de sus zapatos de tacón. El chico no le quita ojo, ni siquiera entre calada y calada. La chica bosteza sonriendo. Protesta del trabajo sonriendo. Saluda a uno de sus compañeros, el mismo que la semana pasada se hizo con un mérito que no era de él, sino de ella. Y ella le sonrie. También sonrie hipocritamente. Ella tiene sonrisas para todos. Y para todo.
El chico apura su cigarro. Ella sonrie mientras intenta escapar de su amable y enamorado compañero. Él la detiene son su voz. Ella se gira sonriendo. Él le propone una comida, una cena, un cine, un loquesea al salir del trabajo. Ella sonrie mientras le responde con un rotundo no. Y sonriendo entra en al oficina. El chico sigue sus pasos. Pensando en la sonrisa de ella. En que cuando te dicen que no sonriendo, te sientes menos rechazado. Aunque en realidad te duela mucho más.
















Saray Pavón Márquez dijo:
Espero verte en el Entrelíneas (en Madrid) el 25 de este mes!!!!!!!!!!
Me gusta mucho el diseño nuevo que le has puesto. los emoticonos… geniales y las historias/poemas/… como siempre
Un besazo muy fuerteeee!!!!!!
10 Marzo 2010 @ 13:49
juanjo dijo:
11 Marzo 2010 @ 13:01