la ilusión

Escribió eigual el día 1 Diciembre 2009

Me quedé mirando tras los cristales de la tienda de juguetes. Me gustan los juguetes: lo confieso. A mis 28 años me siguen gustando los juguetes, de hecho, tengo unas ganas inmensas de ir a mi casa y ver a mis hermanos y jugar con ellos a sus juguetes.
El caso es, que quedé mirando tras los cristales, con el frío que hace (ya era hora, por cierto).

Una madre y su hijo de unos 6 años se acercan al escaparate y se colocan a mi lado.  El niño queda pegado al cristal con las palmas de sus manos. Y se acerca hasta que la nariz le roza el fino cristal que le separa de sus sueños de juguetes e ilusión. La madre tira de él. Tira del gorro de su abrigo y yo no tengo más remedio que mirarles. Pero el niño, parece que de verdad se ha quedado pegado al cristal con la palma de sus manos. La madre protesta. El niño le señala un juguete y le dice que es ese, ese juguete que señala, es el que quiere de regalo de Navidad. Pero la madre parece no hacerle caso. Solamente tira del gorro y yo rezo para que el gorro se separe del abrigo del niño y me pueda quedar con él mirando juguetes tras el cristal.

Pero las madres terminan siempre ganando. No sé cómo se las apañan. El niño, al final, separa sus manos del cristal. Yo quedo mirando el juguete que el niño señalaba con su pequeña mano. Una vez que el niño se aleja del escaparate, la madre le agarra fuertemente de la mano y echa a andar. El niño mira varias veces hacía atrás, como esperando que alguien le coja de su otra mano y tire de él.

La madre y el niño desaparecen calle abajo. Y cuando vuelvo a mirar el cristal del escaparate, veo las huellas de las dos manos del niño y la marca redonda que ha dejado la punta de su nariz. Me entristece la forma en que algunos mayores matan las ilusiones de algunos niños. Me gustaría entrar a la tienda de juguetes, comprar ese juguete que señalaba y entregárselo en las manos al niño. Darle más abrazos y cariño del que me dieron a mi.
Hacerle sentir que su ilusión y su felicidad es lo que mueve esta corta vida.

Pero sin embargo, me alejo, no sin dejar de mirar las huellas de una ilusión interrumpida que ha dejado ese niño en el cristal, esta fría tarde.


2 comentarios »

  1. Vértigo dijo:

    También me gustan los juguetes. Y también hubiera querido comprarle el juguete al niño.

    1 Diciembre 2009 @ 23:15

  2. Lola dijo:

    Buena época para hablar de juguetes. Ya están las luces puestas, los mantecados en los súper y los jueguetes en los escaparates y en los anuncios.
    Es momento de ilusión, pero también de compartir, sobre todo sonrisas y cariño, para quitar tanta presión y tanto enfado. Es buena época también para ser amable y sonreir.

    Besos.

    2 Diciembre 2009 @ 2:18

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