1. tatuaje de amor

    Escribió eigual el día 31 Agosto 2009

    Te habías tatuado su nombre. Su nombre en tu brazo, y venías llorando, con la mandíbula desencajada y los ojos tan rojos como los nudillos de tus manos, de tanto golpe en la pared, de tanta desesperación, de tanto ¿por qué? ¿para qué?. De tanta pregunta sin respuesta.
    Cogiste una toalla y una botella de Fairy , y empezaste a frotar y a frotar tu brazo tatuado con el nombre de Elena. Tenías su nombre tatuado en el brazo y el Fairy era antigrasa, no antiamor. Ahora tendrías que llevarla siempre contigo, a no ser, que te cortases el brazo de cuajo. El tatuaje te bordaba todas las venas del antebrazo. Búscate otra que tenga ese nombre, te dije por despecho, porque a pesar de mis consejos jamás me habías hecho caso.
    Te limpiabas los mocos con tu pañuelo reciclado y te rascabas la barba de cuatro días que ocultaba tu boca de paréntesis volcado.
    Y pretendías que en un chasquido de dedos yo pudiese borrar aquel tatuaje que te recordaría siempre a ella. Eternamente a ella.

    ¿Sabes qué voy a hacer? -me dijiste con los ojos grandes-. Voy a ir a buscarla y voy a decirle qué vuelva conmigo. Voy a decirle que todo ha sido un malentendido. Qué ella y yo estamos hechos el uno para el otro. Le volveré a enseñar mi brazo. Tiene qué volver conmigo, llevo su nombre tatuado. Yo perdono todos sus errores. Volveremos a empezar como si nada hubiese sucedido.

    ¿Y todo por un tatuaje? -te pregunté-. No puedes volver con ella porque lleves su nombre tatuado. Te ha mentido y no te quiere. Tenías qué haberlo pensando antes. Piensa que cualquier mujer que se enamore de ti, seguramente no le importe lo que ponga en tu brazo. Al final, terminé por convencerte, y no fuiste a cometer la barbaridad de decirle a la mujer que tanto daño te había hecho qué volviese contigo.

    Al cabo de los meses viniste a verme. Traías sonrisa renovada. Te habías hecho otro tatuaje, con el nombre de Verónica en el otro antebrazo. Te pregunté por qué lo habías vuelto a hacer. Y tu respuesta fue, que te quería mucho y que ésta sabías que era la definitiva. Qué cuando ella te preguntó quién era Elena, le dijiste que era el nombre de tu madre muerta. Al cabo del tiempo se enteró de la mentira y te dejó. Viniste llorando de nuevo , y solo se me ocurrió decirte algo: bueno, al menos, ya no te quedan antebrazos, y madre solo hay una.


  2. felicidades

    Escribió eigual el día 31 Agosto 2009

    Hoy es tu cumpleaños. No voy a llamarte. Sé que tampoco esperas mi llamada, como yo no esperaba la tuya, ésa que nunca llegó. Espero que hoy sea para ti un feliz cumpleaños. Qué alguien te regale una caja llena de regalos y sueños de esos que tanto te gustan y que nada te haga sufrir hoy.
    Escribo esto, a sabiendas de que jamás lo leerás. Por eso quizá lo escribo. He perdido la cuenta de la edad que tienes, lo siento, no tengo buena memoria para llevar la cuenta de los años, de todas las personas, que van poco a poco desapareciendo. Sin embargo, tu cumpleaños envuelto en un final de Agosto es para mi inolvidable, será por aquellas cajas que te hacía en las que faltaba meterme yo dentro. Será que aquellas cartas perfumadas no eran solamente cartas con olor a fresa agridulce. Ni aquel pollo amarillo aplastado con olor a fresa en tu cartera fue solamente un pollo amarillo aplastado. Quién sabe. Solo espero que éste 31 de Agosto te traiga solamente cosas buenas. Y espero, te hayan despertado con un beso de felicidades. Y qué el año que cumplas, no sea más que la experiencia que te lleves.

    He mirado tu foto. La miro cada 31 de Agosto. Te digo felicidades, y la vuelvo a guardar hasta el año siguiente. Tú de mi, ni te acordarás hoy. Pero tampoco hace falta qué lo hagas. Preocúpate de lo que tienes ahora. Qué nosotras somos un recuerdo en el tiempo. Unas fotos que guardo. Somos solamente lo que una vez vivimos.
    Un deja vu, jamás vivido.

    nota: La foto la he sacado de esta página : Humor tonto para gente inteligente . Que os recomiendo le echéis un vistazo o dos.


  3. adiós vacaciones

    Escribió eigual el día 30 Agosto 2009

    Se me terminan las vacaciones. Creo que no las he aprovechado como debiera. Pero me da igual. A mi no me gusta tener vacaciones, porque no se aprovecharlas. Es como si le dan una guitarra a alguien que no tiene ni idea de música: al final puede terminar por romper las cuerdas. Yo, en mi caso, solo he desperdiciado mis vacaciones. No he hecho nada. He querido escribir historias realmente buenas, pero no se puede escribir algo realmente bueno encerrada en casa.
    Necesito volver de nuevo al trabajo. Volver a la rutina. A colarme en el metro cada mañana, entre la mirada de la gente. Fijarme en los libros que leen medio dormidos. Volver a mi rutina: a la calle, donde sí me ocurren cosas para poder escribir. A veces me preguntáis si mis historias son realidad o ficción. Y yo aquí os respondo: algo de realidad deben de tener, si en estas últimas semanas he escrito mucho menos y de peor calidad. Algo de realidad deben tener estas historias, que cuando estoy encerrada en casa soy incapaz de escribir.

    La semana que viene, por eso, volveré a mi rutina. A mis días de trabajo. Volveré a sentir que el día merece la pena. Para mi, unas vacaciones de verdad serían: que me arrancasen el corazón para dejar de sentir tristeza por según qué personas o cosas, qué me llenaran mi cuenta bancaria de miles de euros, qué pudiese dejar de tomar las dichosas pastillas. Para mi quedarme en casa teniendo mil cosas qué hacer y no teniendo ganas de hacer ninguna, no son vacaciones.

    A todo el mundo le digo lo guay qué es tener vacaciones, para sentirme menos rara. Pero esto es una mierda. Necesito mi rutina, mi trabajo, mis días de cansancio extraño y melancolía, para poder seguir escribiendo historias.
    Para poder seguir soñando de nuevo, con las vacaciones.


  4. Give unto me

    Escribió eigual el día 29 Agosto 2009

    Escribo a veces para pedir auxilio, para poder respirar por dentro.

    Escribo porque si no lo hago, nadie lo hará por mi.

    Escribo a lo que salga , como ella. Y a veces siento su mismo miedo a la soledad.

    Hoy tengo poco que escribir, me duele el bajo vientre y me dan asco las pastillas.

    Escucho ésta canción porque me gusta esta frase: I’ll have your nightmares for you / tendré tus pesadillas por ti.

    Porque yo hubiese escrito exactamente eso.


  5. dificil de d-escribir

    Escribió eigual el día 28 Agosto 2009

    Flores secas sobre el suelo

    y un corazón que chilla de miedo.

    El dolor por lo que no se hizo

    que tapa el dolor de todo lo que no se dijo.

    Una bomba de relojería dentro de tu pecho

    que estallará en veinte mil lágrimas

    en cualquier momento.


    Llegará el frío y nos traerá los días

    de manta y sofá y sopa caliente.

    Llegará tu ausencia a base de canciones.

    Repasaré tu recuerdo en cartas olvidadas.

    Y tu silencio serán trocitos de cristal

    que tendré que tragar.


    Es la vida, como ya te conté,

    un instante.

    Y a veces, también es un corte

    limpio y profundo

    de los que no sangran

    pero sí escuecen.

    Es la vida un instante

    que me gustaría

    compartieses conmigo.


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